martes, 11 de mayo de 2010

Lacrimosa

Dentro de la misa de difuntos o réquiem, el lacrimosa, es una pieza musical con el que concluye el Ofertorio de la obra. Uno de los réquiems más bellos es el Requiem de Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791). Dentro del mismo, muy conocido es su Lacrimosa.

El Réquiem de Mozart no quedó concluído, ya que a éste le sobrevino la muerte antes de poder terminarlo, por ello, otros compositores lo concluyeron haciendo sus aportaciones. El famoso Lacrimosa, sin embargo, está dentro de los movimientos que Mozart dejó compuestos.

Se cuenta que Mozart estaba en Viena, cuando un día, un extraño se presentó en su casa, y con gran misterio y sigilo, le encarga la composición de un réquiem, y tras entregarle un adelanto del pago, se comprometió a volver a entrevistarse con el compositor en el plazo de un mes. Mientras tanto, a Mozart se le encomienda una ópera para celebrar la coronación de Leopoldo II, por lo que viaja a Praga. El día de partida, el siniestro caballero se presentó de nuevo ante Mozart para interesarse por su encargo. Mozart, algo perturbado por el malestar que le producía su enfermedad, y por la susceptibilidad hacia lo sobrenatural tras la muerte de su padre, se obsesionó con la idea de que aquel hombre era un mensajero del más allá que en realidad le estaba encargando su propio réquiem. Después se supo que este hombre quería hacerse con una composición de Mozart, para presentársela como suya ante un conde viudo, que era el verdadero interesado en el réquiem, de ahí la siniestralidad de su comportamiento. En cualquier caso, Mozart fallece al poco tiempo, sin dejar concluído el réquiem, aunque algunos de los compases, fueron interpretados en una misa en su honor a finales de 1791. La obra completa se estrenará en Viena en 1793.










Lacrimosa. Mozart. 1791 (Orquesta Filarmónica de Viena)




Juan Luis Guerra también hace una versión en su disco "Fogaraté". 1994



Evanescence. Incluye su "Lacrymosa" en el disco "The Open Door" 2004.

lunes, 10 de mayo de 2010

Soneto shakesperiano musicado

La película "Miguel y William", de Inés París, 2007, tiene como protagonistgas a Miguel de Cervantes y a William Shakespeare, nada menos. En ella, ambos literatos se encuentran a la merced de una bella mujer, Leonor, que los reúne. Comedia un tanto disparatada, que cuenta una soprendente historia, que salvo por el hecho de que efectivamente ambos genios de la literatura universal fueron coetáneos, resulta increíblemente fabulosa . El caso es que en un momento dado, Leonor, que es interpretada por la actriz Elena Anaya, canta un soneto de Shakespeare, (en su propia voz, no está doblada).








Sonnet 147 My love is like a fever, longing still

My love is as a fever, longing still
For that which longer nurseth the disease,
Feeding on that which doth preserve the ill,
The uncertain sickly appetite to please.
My reason, the physician to my love,
Angry that his prescriptions are not kept,
Hath left me, and I desperate now approve
Desire is death, which physic did except.
Past cure I am, now reason is past care,
And frantic-mad with evermore unrest;
My thoughts and my discourse as madmen's are,
At random from the truth vainly express'd;
For I have sworn thee fair and thought thee bright,
Who art as black as hell, as dark as night.

William Shakespeare



Mi amor es una fiebre que incesante...

Mi amor es una fiebre que incesante
ansía lo que su virus alimenta,
porque en mi mal mi gusto se apacienta
y es por sí enfermo el apetito amante.

Ya, viendo mi doctor (la vigilante
razón) que no haga del caso ni cuenta,
me abandonó, y el ánima sedienta
corre a su abismo, aunque lo ve adelante.

Salvación para mí, ni la hay ni la quiero:
todo yo soy locura, inquietud, ira;
loco en cuanto imagino y vocifero,
y víctima infeliz de una mentira

te juré honrada y franca; y mi amor tierno
¿qué halló en ti? Noche oscura, negro infierno.

( Traducción en versión de Rafael Pombo)





domingo, 9 de mayo de 2010

Martín y Hannah. La sorprendente historia de amor entre Heidegger y Arendt

La literatura y el cine relatan historias de amor increíblemente sorprendentes, que a veces excusamos ante la perplejidad que nos producen acudiendo a la justificación de la ficción. Pero a veces pasa que la realidad nos proporciona esa extraordiaria perplejidad y sin excusas. Pocas historias de amor han causado tanta conmoción como la que unió desde 1924 a Martin Heidegger con Hanna Arendt. El primero, fue uno de los principales filósofos del existencialismo alemán, militante nazi, se convirtió en uno de los filósofos sobre los que el nazismo levantó su particular visión del mundo. La otra, era una joven judía, incialmente discípula de Heidegger, filósofa y pensadora, que andando el tiempo, se convirtió en la conciencia fustigante de aquellos judíos que no habían -según ella- tenido el valor de rebelarse contra el nazismo.

La historia de amor que unió a Heidegger y Hannah Arendt, durante un largo medio siglo, antes y después que el joven profesor y la antigua alumna contrajesen matrimonio, por separado, fue un misterio hasta los primeros años ochenta, cuando comenzaron a conocerse algunas de las circunstancias de esa formidable aventura, que va mucho mas allá de una pasión. Durante cincuenta largos años, uno y otro se escriben apasionadas cartas de amor que ya forman parte de la historia de la cultura. Aunque ya se había escrito sobre su historia, fue decisiva la publicación del libro "Correspondencia 1925-1975. Martin Heidegger y Hannah Arendt", en la que se recoge muchas de las cartas que se intercambiaron. De las 166 cartas que perduraron, cerca de las tres cuartas partes fueron escritas por Heidegger. El epistolario no sólo permite profundizar en la personalidad de sus autores, sino que es también un recorrido por la historia del siglo XX(1925-1975), refleja todas sus tensiones. Por otra parte, el diálogo también permite conocer más a fondo algunas de las posturas filosóficas de los dos, sobre todo las de Heidegger, y también su obra más íntima, como son la poesía, los poemas y textos personales de Hannah Arendt.



La joven estudiante y el brillante profesor se conocieron íntimamente cuando ambos estaban en el umbral de su vida intelectual. En medio, mil vicisitudes relacionadas con la convulsa situación que Europa vive en los años centrales del SXX, y que llevaron a Hannah a acabar sus días en EEUU, y a pasar de todo, una incesante actividad epistolar de admirable erudición. Conmueve, que una mujer de mas de sesenta años, casada con otro hombre, continúe escribiendo a un anciano de mas de ochenta, padre de varios hijos, con el mismo lirismo de los años de juventud. Cuando se le comunica a Heidegger el fallecimiento de Arendt, el antiguo maestro responde con una carta muy bella que recuerda los dialogos de Thor, en la Provenza. A los pocos meses, fallecería él.





Una de esas cartas de Heidegger envió a Arendt.
¡Queridísima!

Gracias por tu carta. Si solamente pudiera decirte cómo soy feliz contigo- acompáñándote mientras tu vida y mundo se abren de nuevo. Y puedo ver apenas cuánto has entendido y cómo todo es providencial. Qué nadie aprecia jamás es cómo la experimentación consigo mismo, por esa circusntancia, todos los compromisos, técnicas, moralización, escapismo, y cerrando su crecimiento puede inhibir y torcer la providencia de Ser. Y esta distorsión gira en torno a cómo, a pesar de todos nuestros sustitutos para la "fe," no tenemos ninguna fe genuina en la existencia en sí misma y no entendemos cómo sostener cualquier cosa como esa por nosotros mismos. Esta fe en la providencia no excusa nada, y no es un escape que me permitirá terminar conmigo de una manera fácil. Solamente esa fe-que como fe en en el otro es amor-puede realmente aceptar al "otro" totalmente. Cuando vi que mi alegría en tí es grande y en crecimiento, eso significa que también tengo fe en todo lo que sea tu historia. No estoy erigiendo un ideal-aún menos sería tentado jamás a educarte, o a cualquier cosa que se asemeja a eso. Por suerte, a tí -como eres y seguirás siendo con tu historia- así es cómo te quiero. Sólo así es el amor fuerte para el futuro, y no sólo el placer efímero de un momento – sólo entonces es el potencial del otro también movido y consolidado para las crisis y las luchas que siempre se presentan. Pero tal fe también se guarda de emplear mal la confianza del otro en el amor. Amor que pueda ser feliz en el futuro ha echado raíz. El efecto de la mujer y su ser es mucho más cercano a los orígenes para nosotros, menos transparentes, por lo tanto providencial pero más fundamental. Tenemos un efecto solamente en cuanto somos capaces de dar-si el regalo es aceptado siempre inmediatamente, o en su total, es una cuestión de poca importancia. Y nosotros, cuanto mucho, sólo tenemos el derecho de existir si somos capaces de que nos importe. Nosotros podemos dar solamente lo que pedimos de nosotros mismos. Y es la profundidad con la cual yo mismo puedo buscar mi propio Ser, que determina la naturaleza de mi ser hacia otros. Y ese amor es la herencia gratificante de la existencia, que puede ser. Y así es que la nueva paz se desprende de tu rostro, el reflejo no de una felicidad que flota libremente, pero sí de la resolución y la bondad en las cuales tú eres enteramente tú.

Tu Martin.

sábado, 8 de mayo de 2010

La crisis del PIB

Leía hoy esta noticia:


En diciembre de 2007, el Consejo Europeo encargó a una docena de personalidades un diagnóstico sobre los desafíos de Europa. Se trataba entonces de frenar el declive institucional. Casi dos años y medio después, con la UE sumida en la peor de sus crisis, el llamado Grupo de Reflexión, presidido por Felipe González, da a conocer sus conclusiones. El informe será presentado hoy en Bruselas. La conclusión del informe del Grupo de Reflexión sobre el futuro europeo es que la Unión Europea debe refundarse y aplicar medidas radicales para salvar el sueño gestado tras la II Guerra Mundial. La Unión Europea atraviesa su peor momento: el Tratado de Lisboa no ha servido para dinamizar las instituciones; está cada vez más relegada en la escena internacional, y está sufriendo una grave sacudida por la recesión mundial, aún más afectada por la crisis griega. Pero hay más problemas preocupantes: Estados yendo a salvar a sus bancos; el envejecimiento de las poblaciones amenazan la competitividad de nuestras economías y la sostenibilidad de nuestro modelo social; presiones a la baja en costes y salarios; desafíos por el cambio climático; creciente dependencia energética; y por la parte que le toca a España, otro más, el cambio hacia el Este en la distribución global de la producción y el ahorro. Por si no fuera suficiente siguen latiendo problemas antiguos persistentes: las amenazas del terrorismo, el crimen organizado y la proliferación de armas de destrucción masiva que planean sobre nosotros. La síntesis del informe es demoledora, señalando: "Por primera vez en la reciente historia de Europa existe el temor generalizado de que los niños de hoy tendrán una situación menos acomodada que la generación de sus padres". Los expertos, sin embargo, creen que Europa puede tener una respuesta positiva para todos estos retos. Todo dependerá de la capacidad de la UE para asegurar un crecimiento sólido y una cohesión interna dentro de la Unión.

( Extraído de El País, hoy, 8 de Mayo de 2010)



Esta noticia me ha hecho acordarme de otra que leí a finales del 2009.



La penúltima cruzada del presidente francés Sarkozy es lograr que los indicadores económicos reflejen algo tan difícil de medir como el bienestar de los ciudadanos. Pretende derribar "la religión del número" que todo lo basa en el Producto Interior Bruto (PIB) y no tiene en cuenta las desigualdades sociales o el medio ambiente. Los expertos le reconocen parte de razón, y creen que su propuesta es buena porque abre un debate. Sin embargo, defienden las ventajas del PIB como sistema homologado, y califican de utópica la intención de cuantificar la felicidad y advierten de que detrás de esta propuesta podrían esconderse motivos ideológicos y comerciales. El informe que ha presentado Francia tiene parte de razón porque los bienes y servicios producidos en un país no miden su bienestar. Sin embargo, el PIB es el mejor de los peores indicadores económicos que tenemos. Todas las cosas que importan de verdad no se suelen comprar con dinero. En este sentido, la contabilidad nacional es un sistema limitado. Lo que ocurre es que en economía hay pruebas suficientes para decir que un incremento de la economía está correlacionado con la educación, la sanidad o la esperanza de vida, como apuntan los expertos en economía. En cualquier caso, la petición del presidente francés no supone una revolución. Desde hace años, el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) publica el Informe sobre Desarrollo Humano (IDH) en función de una serie de variables (esperanza de vida, tasa de alfabetización, PIB per cápita...). El concepto de desarrollo es más amplio, pero este índice es una alternativa sólida al uso del PIB per cápita como medida del bienestar humano como señala el PNUD.
La lucha por restar poder al PIB como sinónimo de prosperidad económica, y por tanto de felicidad, no es nueva. Sarkozy quizás tenga entre sus referentes políticos a Robert Kennedy, o quizás no, pero lo cierto es que cuando éste era senador, en 1968, pronunció un discurso en el que el cuestionamiento del PIB también está presente:
"El PIB no tiene en cuenta la salud de nuestros niños, la calidad de su educación o el gozo que experimentan cuando juegan. No incluye la belleza de nuestra poesía ni la fuerza de nuestros matrimonios, la inteligencia del debate público o la integridad de nuestros funcionarios. No mide nuestro coraje, ni nuestra sabiduría, ni la devoción a nuestro país. Lo mide todo, en suma, salvo lo que hace que la vida merezca la pena. (...)".

(Extraído del El País, 27 de Septiembre de 2009)

jueves, 6 de mayo de 2010

ONIROMANCIA

Desde siempre, el hombre sueña igual que respira. ¿Para que sirven los sueños?¿De donde vienen?¿Tienen un sentido?¿Qué significan?

Los psicoanalistas modernos no fueron los primeros en formularse estas preguntas. En Babilonia, en el Antiguo Egipto, en Israel, en Persia, en la India, en China, en Japón ya se lo planteaban, mucho antes de la aparición de la escritura. En los países islámicos la oniromancia fue el último arte adivinatorio aceptado por el profeta y predicado a los creyentes. Los antiguos entendían sus sueños como mensajes enviados por los dioses, para iluminarlos, prevenirl, advertirlos y guiarlos. En la Biblia, se recogen muestras de esta creencia, mensajes divinos revelados en sueños. Actualemente, con los avances de la ciencia, los neurólogos afirman que la función del sueño resulta de nuestra actividad cerebral y orgánica.

Los sueños, según la Psicología, son fruto de nuestros deseos insatisfechos o inhibidos. Hay quien piensa que el desciframiento e interpretación de los sueños favorecen tomas de conciencia. Podrían ser portadores de mensajes simbólicos esenciales que se manifiestan ante nosotros como medida preventiva, que nos avisan de ciertas situaciones, circunstancias, o acontecimientos, según algunos futuros, para que podamos prepararnos para vivirlos serena y sabiamente. Para otros nos dan información sobre estados anímicos o situaciones presentes, que no terminamos de explicarnos. Estar atentos a nuestros sueños, a esa vida onírica, resulta en cualquier caso, un buen medio de comunicación con uno mismo.


¿Cómo interpretar nuestros sueños? Desde luego, están los procedimientos profesionales, pero un método sencillo que se inspira en las técnicas de la oniromancia tradicional consiste en redactar un diario en el que ir resumiendo los sueños que se van teniendo. Se anotan antes de que se olviden. Mientras dormimos, estamos inmersos en una fase de ensoñación que engloba sueños diferentes, pero no los memorizamos con exactitud. Después, podemos acudir al cuaderno y así poder considerarlos todos ellos. A partir de ahí, se puede extraer posiblemente información sobre uno mismo.





Un asunto interesante éste de la onironancia....

miércoles, 5 de mayo de 2010

SUEÑO Y SUEÑOS


El sueño ( "Le rêve"). Pablo Picasso. 1932





Las fases del sueño son tres: vigilia, (que se caracteriza por la interacción del sujeto con el medio), sueño ortodoxo o SOL (que se subdivide a su vez en otras cuatro fases), y sueño paradójico o REM. El sueño ortodoxo corresponde a un sueño sin movimientos oculares rápidos (NREM), mientras que en el paradójico es característico este movimiento (REM). En la práctica, estos dos tipos diferentes de sueño se diferencian sobre todo en que sólo se sueña en la fase paradójica o REM.


R.E.M. ( en inglés, Rapid Eye Movement) o M.O.R. ( en español, Movimiento ocular rápido) es la fase del sueño durante la que suceden los ensueños más intensos. Durante esta fase, los ojos se mueven rápidamente y la actividad de las neuronas del cerebro se asemeja a la de cuando se está despierto. A esta fase del sueño también se la conoce con otros nombres, como sueño paradójico. El término paradójico fue propuesto por JOUVET para resaltar el hecho de que en esta fase hay un gran contraste entre la atonía muscular (relajación total) típica del sueño profundo, y la activación del sistema nervioso central, (signo de vigilia y atención). Jouvet, que desarrolla sus trabajos con gatos en el Laboratorio de Sueño de la Universidad de Lyon, es actualmente uno de los más importantes investigadores del sueño. Según los estudios que se han realizado, al parecer, en fase REM se activa el Sistema Simpático, (prepara al cuerpo para actos de defensa-ataque y para la actividad sexual). La frecuencia cardiaca y respiratoria suele ser irregulares. El cerebro segrega ciertas sustancias que provocan una cierta parálisis en el durmiente, parálisis que es necesaria para que el durmiente no se haga daño al vivir alucinaciones oníricas, pero que no es total, ya que se producen movimientos musculares irregulares, y sobre todo, los característicos movimientos oculares que dan nombre a la fase.


Estas fases de sueño, SOL y REM, se repiten a lo largo de todas las noches ( o del rato que estemos durmiendo, sea de día o de noche). Cada 90 minutos, hora y media aproximadamente, tenemos un nuevo ciclo de sueño en el que, por término medio, los primeros 70 minutos son de sueño SOL y los últimos 20 de sueño REM.

Resumiendo, cuando dormimos, nuestro sueño nos proporciona dos cosas: por un lado, nos recuperamos físicamente de la realidad (sueño ortodoxo) y seguidamente, nos evadimos de esa misma realidad viajando con esa mente descansada. Curioso.





"All I have to do is dream". The Everly Brothers. Canción de 1958 que se popularizó en los años 60.





Versión de R.E.M( Grupo estudounidense que tomó su nombre de la fase del sueño).

lunes, 3 de mayo de 2010

Alma del averno

Aunque el título de esta canción sea "Aviones plateados", desde siempre me ha gustado esa estrofa en la que habla del "alma de averno".

"Soy libre ante el espejo.
No salgo ahora que puedo.
Y tú siempre dices que soy un alma del averno.
Tendré que darte la razón, quizá sea cierto.
Siempre suelo querer lo que no tengo.
Y ahora que ya no estás aquí me voy consumiendo."







"Aviones plateados". El Ultimo de la Fila. Original 1986.



"Aviones Plateados" David Demaria. Versión 2003


"Credenciales de posesión, qué tontería...
estos celos me han "abrasao". No sé qué me creía.
Y yo que decía, por fin, ahora la tengo,
y ya estaba a la vuelta de "tó". A ver si aprendo...
Y tu carta me confundió.
Ahora lo entiendo.
Tu mirada me lo advirtió:
nunca más vuelvo."



En fin, recordando viejas canciones de adolescencia...