domingo, 31 de mayo de 2009

The boy does nothing

¿ Será ésta la canción del verano?
Alesha Dixon es una chica británica bastante polifacética: presentadora, modelo ocacional, cantante y compositora y además ganadora de un concurso televisivo parecido a nuestro "mira quién baila" en versión inglesa. El caso es que aprovechando el tirón, sacó un disco lleno de canciones pegadizas, con mucho baile frenético. Su single, "The boy does nothing", arrasó en el Reino Unido e Irlanda ya el año pasado. En Mayo, salió el disco a la venta en España, y ahora comienza a escucharse con frecuencia. Mucha gente habla de ella después de su paso por "El hormiguero" donde se mostró muy enrollada, siguiendo las ocurrencias de Motos durante la entrevista, en la línea del programa, vaya, bastante divertida. Como la canción ya suena y sonará en todas las "radio-fórmulas" mil veces, seguro que es una de las candidatas a ser la canción del verano. Me ocupo de ella, porque escuché que decían que era una canción del estilo "tío, ponte las pilas", y tuve curiosidad por conocer la letra. Y sí, de buen rollo, pero esto es lo que hay... En fin. es divertida, necesitamos buena honda para afrontar la semana, viene bien algo ligero para "desdramatizarnos" un poco. Ale, a bailar quien quiera y quien no ( señaladamente ellos) se recrearán la vista... je¡





"The boy does nothing" Alesha Dixon




Traducción de los estribillos:


"Yo tengo un hombre con dos pies izquierdos
Cuando baila al ritmo de la música
Realmente pienso que debería saber
Que su ritmo va, va, va...

El lava los platos? No, él nunca los lava
El limpia…?, No, él nunca limpia
El se peina?, No, él nunca se peina
El no hace nada, el chico no hace nada

(...)

Yo quiero verte trabajar
Yo quiero ver mover tu cuerpo,
y a su vez
Como mueves tus caderas, y que aprendas
Quiero verte trabajar en ello, trabajar en ello
Trabajar en ello, ahora

(...)
Y si no puedes bailar, ya no tendrás una segunda oportunidad"

sábado, 30 de mayo de 2009

Amores valientes

Enfrentarse a los sentimientos. Una película



"La vida secreta de las palabras". Escrita y dirigida por Isabel Coixet. (2005). Conmovedora. Retengo de ella sobre todo una escena: el diálogo del reencuentro entre Josef y Hanna. Josef ya ha recuperado la vista y se ha reestablecido del accidente. Tras conocer la razón de la tristeza y del mutismo en el que vive Hanna, da finalmente con la que fuera su enfermera.


Josef - He pensado que tú y yo podríamos ir a algún sitio...juntos...uno de esto días... Hoy ... Ahora mismo. Ven conmigo, Hanna.

Hanna - No. Yo... Creo que no va a ser posible.

Josef - ¿ Por qué no?

Hanna - Porque si decidiéramos irnos a algún lugar juntos, me da miedo que un día... hoy no, quizá mañana tampoco... pero un día, de repente, puede que empiece a llorar y llorar y llorar... y llore tanto que nada ni nadie pueda pararme, y que las lágrimas llenen la habitación, y que me falte el aire, y que te arrastre conmigo, y que nos ahoguemos los dos.

Josef - Aprenderé a nadar, Hanna. Te lo juro... Aprenderé a nadar.


( Josef tenía fobia al agua)




Amores Cobardes

Salir huyendo. Una canción.




"Una mujer se ha perdido
conocer el delirio y el polvo,
se ha perdido esta bella locura,
su breve cintura debajo de mí.
Se ha perdido mi forma de amar.
Se ha perdido mi huella en su mar.

Veo una luz que vacila
y promete dejarnos a oscuras.
Veo un perro ladrando a la luna
con otra figura que recuerda a mí.
Veo más: veo que no me halló.
Veo más: veo que se perdió.

La cobardía es asunto
de los hombres, no de los amantes.
Los amores cobardes no llegan a amores,
ni a historias, se quedan allí.
ni el recuerdo los puede salvar,
ni el mejor orador conjugar.

Una mujer innombrable
huye como una gaviota
Y yo rápido seco mis botas,
blasfemo una nota y apago el reloj.
Que me tenga cuidado el amor,
que le puedo cantar su canción.

Una mujer con sombrero
como un cuadro del viejo chagall,
corrompiéndose al centro del miedo.
Y yo, que no soy bueno, me puse a llorar.
Pero entonces lloraba por mí,
y ahora lloro por verla morir"

`Oleo de una mujer con sombrero´Silvio Rodríguez







lunes, 25 de mayo de 2009

"Es mentira que más de cien mentiras no digan la verdad"

Es mentira que sepa lo que quiero,
es mentira que cante por cantar,
es mentira que sea mejor torero
con toros de verdad.

Es mentira que no tenga ambiciones,
es mentira que crezca mi nariz,
es mentira que escribo las canciones
de amor pensando en ti.

Te digo que... es mentira que fui ladrón de bancos,
es mentira que no lo vuelva a ser,
es mentira que nos quisimos tanto
(parece que fue ayer).
Te juro que... es mentira los Reyes son los padres,
es mentira que ha muerto el rocanrol;
es mentira que sepan a vinagre
los besos sin amor.
Para mentiras las de la realidad
promete todo pero nada te da,
yo nunca te mentí
más que por verte reír.
Menos piadosas que las del corazón
son las mentiras de la diosa razón,
yo sólo te conté media verdad al revés
(que no es igual que media mentira).

Es mentira que no tenga enemigos,
es mentira que no tengan razón;
es mentira que acepte que el ombligo
del mundo no soy yo.

Es mentira que nunca te he mentido,
es mentira que no te mienta más;
es mentira que un bulo repetido
merezca ser verdad.

Es una gran mentira que mientan los boleros;
non e vero que nos dieran las diez;
es mentira que sea un caballero
cuando nadie me ve.

Repito que... es mentira el cristal con que me miras;
es mentira que dude de dudar;
es mentira que más de cien mentiras
no digan la verdad.
Para mentiras las de la realidad
promete todo pero nada te da,
yo nunca de mentí
más que por verte reír.
Menos piadosas que las del corazón
son las mentiras de la diosa razón,
yo sólo te conté media verdad al revés
(que no es igual que media mentira).

Mejor que yo miente la necesidad;
sabe de sobra cómo hacerte llorar;
mi crimen fue vestir
de azul al príncipe gris.

Mira las piernas de la desolación,
llevan las medias que rompió la pasión;
yo sólo canto en blues
del que perdió el autobús.

Los sueños dicen la verdad corazón;
dímelo todo, miénteme, por favor;
yo sólo pretendí
comer reina con alfil.

Pídele cuentas a la pura verdad
que no se pringa, que no tiene piedad;
yo sólo me colgué
medallas que no gané.


(Joaquín Sabina: "Es mentira".)

domingo, 24 de mayo de 2009

Amores epistolares y demás...

Hace algún tiempo, leyendo la prensa que anunciaba el pase por televisión por enésima vez de la película "Tienes un email", leí que era un remake de una película más antigua de Ernst Lubitsh, que aunque en su título original se llamaba, "La tienda de la esquina", en España se tradujo como "El bazar de las sorpresas". Hice por ver la antigua. He aquí la comparativa.








TÍTULO ORIGINAL : "You've got mail"
TÍTULO EN ESPAÑA: Tienes un email.
AÑO :1998
DIRECTOR : Nora Ephron
INTÉRPRETES : Tom Hanks y Meg Ryan.

RESUMEN DEL ARGUMENTO: Kathleen Kelly, es la propietaria de una pequeña librería de cuentos infantiles, en Nueva York, que un buen día, ve peligrar su negocio cuando una cadena de grandes librerías, la cadena Fox, abre uno de sus macroesteblecimientos al lado de su tienda. Por casualidad, conocerá a Joe Fox, el hijo del dueño de la cadena, que le produce una gran antipatía. Se enfrentan y discuten en cada oportunidad en que coinciden. Lo que ambos desconocen es que, en cambio, en la red, se han convertido en grandes amigos a través de los emails que se intercambian después de haberse conocido en un chat.


JOE - ¿ Alguna vez has sentido que eres la peor versión de ti mismo? Que de esta caja de Pandora repleta de secretos, lo más odioso de ti, tu arrogancia, tu rencor, tu condescendencia, brotan sin remedio. Alguien te provoca, y en lugar de sonreír como si no pasara nada, contestas machacando…¡ Sí! ¡ Hay que ser grosero! Seguro que no tienes ni idea de qué estoy hablando…
KATHLEEN – Sé de lo que hablas. A mí cuando me provocan se me hace un nudo en la boca y me quedo en blanco. Y luego pasó la noche dando vueltas intentando averiguar qué debería ha haber dicho…¿Qué debería haber dicho, por ejemplo, al gusano impresentable que ha minimizado mi existencia?...Nada. Ni siquiera ahora pasado un tiempo se me ocurre nada.
JOE - ¿ No sería maravilloso que pudiera pasarte mi agresividad verbal? Así yo no sería grosero y tú podrías serlo cuando quisieras, y ambos seríamos felices. Aunque también tengo que decirte que cuando tienes el placer de decir lo que quieres decir en el momento exacto en el que lo quieres decir, después, inevitablemente, surge el remordimiento…
(…)
KATHLEEN- A veces me pregunto ¿ Qué es mi vida? Llevo una vida sencilla, bueno, valiosa, pero sencilla, y a veces me pregunto…¿ lo hago porque me gusta o porque no he sido valiente? Muchas de las cosas que veo a mi alrededor, me recuerdan a un libro que… ¿ o es más bien al revés?...
( Diálogo entre los protagonistas en situación amigos internautas ignorantes de la identidad del otro. “Tienes un email”.)






TITULO ORIGINAL : The Shop Around the Corner
TITULO EN ESPAÑA: El Bazar de las Sorpresas
AÑO: 1940
DIRECTOR : Ernst Lubitsch
INTERPRETES : James Stewart y Margaret Sullavan


RESUMEN DEL ARGUMENTO: Alfred Kralik es el tímido jefe de vendedores de Matuschek y Compañía, una tienda de Budapest. Alfred, un día, responde a un anuncio del periódico que le llamó la atención. Resulta que a partir del intercambio de correo que se lleva a cabo entre ambos, inicia un curioso romance por carta con la mujer del anuncio. Un día el dueño de la tienda contrata a la joven Klara Novak contra los deseos de Alfred. En el trabajo, la nueva dependienta y el jefe de personal de la tienda, mantienen una relacion difícil, pues discuten continuamente, sin sospechar que, fuera de esa tienda, son paradogicamente los destinatarios de sus respectivas misivas.



ALFRED - ¿ No sería mejor llamar a un médico?
KLARA - No necesito un médico. Mi problema es más bien lo que podríamos llamar un problema psicológico.
ALFRED - ¡Oh! Ya…
KLARA - Verá, es que tengo un problema personal. Ya se me pasará.
ALFRED - Lo siento. Es una lástima que por culpa de ese problema tenga que pasar usted por todo esto. Pero si es sólo un problema psicológico…
KLARA - ¡¿ Qué..?! ¿ Eso cree? Usted y yo estamos en la misma habitación pero no en el mismo planeta…
ALFRED - Srta Novak. Aunque sea la víctima de sus comentarios, no puedo dejar de admirar la forma exquisita que tiene usted de expresarse… Le aseguro que sabe cómo poner a un hombre en su planeta.
( Diálogo entre los protagonistas en situación conversación jefe-empleada “ El bazar de las Sorpresas”. )







Algunos datos del contraste:
- En ambos casos se trata de una amistad entre dos desconocidos surgida a través del intercambio de misivas: en la película antigua, misivas escritas de puño y letra, las tradicionales cartas; en la moderna, misivas electrónica, es decir, emails.

- En un caso, el enfrentamiento es entre el jefe de la tienda y la dependienta, por disparidad de criterios en relación a cómo llevar las ventas en la tienda. En el otro caso, se trata de la lucha de una pequeña librera por la supervivencia de su antiguo establecimiento, herencia materna, contra un gran magnate de grandes almacenes de libros.

- En las dos casos, se da la paradoja de entablarse paralelalemente dos tipos de relación de muy diferente naturaleza. Así, sienten una enorme empatía en la relación por correspondencia, y en cambio, en esa otra relación del contacto del día a día, un enorme animadversión.


- En ambas películas, cuando ellos lo descubren ( en ambos casos son los chicos los primeros en averguarlo) todo cambia. Se produce entonces un acercamiento en la relación cotidiana, provocado por el "desinteresado" asesoramiento que ellos les pretan a ellas en sus respectivas aventuras epistolares, lances que ellos dirigen adecuadamente mientras ellas son ignorantes aun de la verdad, y que destinan hacia ellos mismos.

- El título original de la película de Lubitsch es "The shop around of corner", es decir, "La tienda de la esquina", en la versión moderna la directora de la película, Nora Ephron, hace un guiño usando como nick de Kathleen "la chica de la tienda de la esquina", y que es también el nombre que tiene la antigua librería que regenta.


- Lo que buscan de esa amistad por correspondencia es alguien con quien compartir sus inquietudes, entre ellas culturales, por eso en ambos casos, hay discusión literaria de por medio, pero el libro protagonista es diferente. Los libros que las protagonistas llevarán a la cita para ser reconocidas serán, en la de Lubitsch,"Guerra y Paz" de Tolstoi (parece lógico teniendo en cuenta que la acción se desarrola en la Europa del Este, Budapest). En la de Nora Ephron ( tratándose de Nueva York, literatura anglosajona, obviamente), "Orgullo y Prejuicio" de Jane Austen.


- En ambos casos, se trata de una comedia romántica, sin mayores pretensiones que la de hacer vivir al espectador una entretenida historia con final previsible y por supuesto feliz, aunque quizá la trama esté más elaborada y los diálogos más sutiles en la versión antigua, que en la moderna, quizá la moderna resulte algo "sensiblona".



Como ejemplo del paralelismo, el fotograma de una escena de ambas películas, claramente iguales hasta en la escenografía. Observése en la disposición de los actores, que es idéntica. Se trata del momento en que ellas se han citado en una cafetería con sus amigos por correpondencia, pues por fin ha llegado el momento de conocerse. En esta espera, aparecen sus controvertidos adversarios, lo que las contraría. Pero ellos, que ya han descubierto la identidad de las destinatarias de sus misivas , intentan manejar la situación con ironía, no revelan nada, y fingen una casual coincidencia. La aptitud de las parejas en ambas películas es la misma. Ellas airadas y hasta altivas y algo despreciativas, ellos siempre disimulando, procurando responder a la imagen que de ellos presuponen las mujeres, ocultando la otra que revelan en las misivas.





sábado, 23 de mayo de 2009

Un deseo

Te deseo primero que ames,
y que amando, también seas amado.
Y que, de no ser así, seas breve en olvidar
y que después de olvidar, no guardes rencores.
Deseo, pues, que no sea así, pero que sí es,
sepas ser sin desesperar.

Te deseo también que tengas amigos,
y que, incluso malos e inconsecuentes
sean valientes y fieles, y que por lo menos
haya uno en quien confiar sin dudar

Y porque la vida es así,
te deseo también que tengas enemigos.
Ni muchos ni pocos, en la medida exacta,
para que, algunas veces, te cuestiones
tus propias certezas. Y que entre ellos,
haya por lo menos uno que sea justo,
para que no te sientas demasiado seguro

Te deseo además que seas útil,
más no insustituible.
Y que en los momentos malos,
cuando no quede más nada,
esa utilidad sea suficiente
para mantenerte en pie.

Igualmente, te deseo que seas tolerante,
no con los que se equivocan poco,
porque eso es fácil, sino con los que
se equivocan mucho e irremediablemente,
y que haciendo buen uso de esa tolerancia,
sirvas de ejemplo a otros.

Te deseo que siendo joven no
madures demasiado de prisa,
y que ya maduro, no insistas en rejuvenecer,
y que siendo viejo no te dediques al desespero.
Porque cada edad tiene su placer
y su dolor y es necesario dejar
que fluyan entre nosotros.

Te deseo de paso que seas triste.
No todo el año, sino apenas un día.
Pero que en ese día descubras
que la risa diaria es buena, que la risa
habitual es sosa y la risa constante es malsana.

Te deseo que descubras,
con urgencia máxima, por encima
y a pesar de todo, que existen,
y que te rodean, seres oprimidos,
tratados con injusticia y personas infelices.

Te deseo que acaricies un perro,
alimentes a un pájaro y oigas a un jilguero
erguir triunfante su canto matinal,
porque de esta manera,
sentirás bien por nada.

Deseo también que plantes una semilla,
por más minúscula que sea, y la
acompañes en su crecimiento,
para que descubras de cuantas vidas
está hecho un árbol.

Te deseo, además, que tengas dinero,
porque es necesario ser práctico,
Y que por lo menos una vez
por año pongas algo de ese dinero
frente a ti y digas: "Esto es mío".
sólo para que quede claro
quién es el dueño de quién.

Te deseo también que ninguno
de tus defectos muera, pero que si
muere alguno, puedas llorar
sin lamentarte y sufrir sin sentirte culpable.

Te deseo por fin que, siendo hombre,
tengas una buena mujer, y que siendo
mujer, tengas un buen hombre,
mañana y al día siguiente, y que cuando
estén exhaustos y sonrientes,
hablen sobre amor para recomenzar.

Si todas estas cosas llegaran a pasar,
no tengo más nada que desearte.


Victor Hugo

jueves, 21 de mayo de 2009

Para tocar el cielo

El día que mi admirado e "incomprendido" Tontxu, tuvo el honor de que Antonio Vega le acompañara en una de sus canciones...