viernes, 11 de junio de 2010

Mundial de Fútbol en Sudáfrica

Hoy arranca el mundial de fútbol en Sudáfrica.


Algo más que fútbol.

Nelson Mandela, de su condena de 27 años, pasó buena parte de los 18 años que estuvo en la prisión de Robben Island, viendo partidos de fútbol en compañía de sus compañeros reclusos. Tiempo después, Sudáfrica entró a una nueva era en su historia cuando Madiba fue liberado de prisión en 1990 y a sus 71 años se convirtiría en presidente de la nueva Nación Arco Iris cuatro años después. El deporte ofreció un catalizador para esta ambición cuando el joven Estado marcó su nueva entrada en el panarama internacional, después de haber pasado tanto tiempo en el exilio, y lo hizo como anfitrión de la Copa Mundial de Rugby en 1995. El público internacional vio cómo se hacía historia cuando Mandela, el primer presidente negro de Sudáfrica, celebró con los colores verde y oro de su equipo, un uniforme que por muchos años fue el baluarte de la élite a cargo del apartheid. La imagen fue icónica y el mensaje fue muy claro: la unidad y la esperanza deben superar los prejuicios del pasado. Recientemente la película "Invictus" de Clint Eastwood, daba cuenta de esta etapa de la historia de Sudáfrica.

Hoy en día las cosas están así. Las cifras del Índice de Desarrollo Humano del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo señalan a Sudáfrica como el 129º país más pobre en la lista de 182 países. La disparidad entre ricos y pobres es una de las más pronunciadas en el mundo, y el desempleo actual es de alrededor de 30%. La esperanza de vida, en un país donde el 63% de todas las muertes en 2002 fue atribuido al VIH/SIDA, según cifras de la Organización Mundial de la Salud, es de sólo 50 años de edad para los hombres y ha bajado en los últimos años.

En medio de este retroceso, Sudáfrica espera mostrar al mundo que, una vez más, África tiene un sueño y está convencido de hacerlo realidad. También la FIFA quiere mostrar que la Copa Mundial puede dejar un legado de beneficios duraderos. En 2010 Sudáfrica está, una vez más, en una encrucijada histórica.




Y todo en medio de una fiesta, música con coreografía...








Y de paso, a ver si la roja triunfa...

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