miércoles, 22 de octubre de 2008

Nada se seca más rápido que una lágrima.

La lágrima es cada una de las gotas de líquido que segrega la glándula lagrimal de los ojos, humedeciéndolos y protegiéndolos. Suelen brotar en abundancia en momentos de tensión emocional. Una lágrima se compone en un 85% de agua y en el 15% restante de glucosa, de proteínas (albúmina, globulina), de sodio y de potasio. Cada lágrima consta de tres capas: capa lipídica ( fundamentalmente grasas), capa acuosa (agua) y capa mucosa( mucina, osea, moco). Las lágrimas son necesarias, pues cumplen funciones varias: metabólicas ( proporcionan el oxígeno que necesita la córnea), ópticas ( forma una especie de lente de visión), bacteriostáticas ( deshace las bacterías), lubricantes (impide la desecación de la córnea) y fotoabsorbente ( absorbe rayos ultravioletas de luz protegiendo al ojo). Hasta aquí la visión científica de la lágrima.

Pero las lágrimas son mucho más. La aparición de las lágrimas, "por tensión emocional", nos llevaría a otro asunto complejo. ¿ Por qué lloramos cuando se da esa tensión emocional?. Desconozco cómo funciona el mecanismo del llanto. Las lágrimas suponen, entre otras cosas, tal vez el reconocimiento de que no se es autosuficiente. Son frecuentemente una liberación o desahogo. Las lágrimas constituyen una manifestación extrema de un sentimiento. A partir de aquí podríamos hacer una especie de clasificación de las lágrimas amplísima, tan amplia como los sentimientos motores de las mismas; así hay lágrimas de dolor, lágrimas de tristeza, lágrimas de alegría incontenible, lágrimas de amor o desamor, lágrimas de rabia, lágrimas de dicha, lágrimas de ira, lágrimas de culpabilidad, lágrimas de impotencia, lágrimas de desengaño, lágrimas de catarsis, en fin, infinitas lágrimas.

Sin embargo, hay sólo dos opciones cuando lo que se analiza es al que derrama dichas lágrimas: por un lado las lágrimas sinceras; señalademente son lágrimas furtivas, espontáneas, incontrolables, auténticas, sentidas sinceramente; y por otro lado, las "falsas" lágrimas o "actuadas", aquellas que se provocan intencionadamente, autodirigidas, sentimentalmente fingidas. Hay personas con capacidad para provocar la aparición de sus propias lágrimas, y no siempre hay que ser actor o actriz, aunque sea toda una actuación. Esta diferencia es cuestión clave, pues las lágrimas, tienen habitualmente también un efecto sobre el que las observa, provocan una reacción en los receptores de la visión del llanto. Las lágrimas, desde esta perspectiva, se convierten en generadoras de otros sentimientos: culpa, vergüenza, pena, compasión, comprensión, ternura. Esto sucede así casi siempre, la diferencia estriva, en que haya intencionalidad o no, al derramar las lágrimas, en la provocación de esos sentimientos. Hay intentos fallidos, como las llamadas "lágrimas de cocodrilo", que podría decirse que son del mal actor, ya que se tildan de inmediato de falsas. A veces, las lágrimas, son simplemente conmovedoras, pero otras veces, las lágrimas se convierten, convenientemente dirigidas, en una eficaz arma de chantaje emocional. Decía Lope de Vega, "No sé yo que haya en el mundo palabras tan eficaces, ni oradores tan elocuentes que las lágrimas".

Sea como sea, hoy me ha dado por hablar de las lágrimas. No es que esté especialmente triste, ni que tenga ganas de llorar, ni que haya sido testigo de ningún llanto. Llueve, y las gotas resbalando por la ventanilla de mi coche mientras estaba parada en un semáforo, me han recordado lágrimas. Entonces, he recordado también una frase latina "lacrima nihil citius arescit" (nada se seca más rápidamente que una lágrima). Y también del fado de Dulce Pontes, "Lacrima". Podría haberme venido a la mente el "Don't cry" de Gun's and Roses,o las "Lágrimas negras " de Bebo y Cigala, por ejemplo, pero no, fue el fado. Y he acabado escribiendo todo esto... en fin.



2 comentarios:

blogmaster dijo...

Qué bonita la canción. Cómo me gusta la canción. ¿Quien estaría dispuesto a evitar que lloráramos?...

Almu dijo...

Lagrimas...Y el precio que hay quien pagaria por poder llorar... o a quienes ya no les quedan lagrimas... Responden a cosas buenas, malas... pero necesarias.